12 de cada 100, reincidencia delictiva en México

31 05 2014

 

Por Ana Cecilia Escobar, Rubén Rivera y Cynthia Castañeda

 

El Artículo 18 constitucional establece que el objetivo del sistema penitenciario mexicano es “lograr la reinserción del sentenciado a la sociedad y procurar que no vuelva a delinquir.” No es el caso de Berenice, que 10 años después de haber cometido su primer robo, cumple una sentencia de cuatro años en el Reclusorio de Santa Martha Acatitla. Se trata de su quinta reincidencia.

Con base en un análisis a los indicadores del Sistema Judicial Penal del INEGI, de 2009 a 2012, en nuestro país de cada 100 personas que son acusadas por un delito del fuero común y son sentenciadas, 12 de ellas vuelven a delinquir y regresan a la cárcel.

El Distrito Federal se coloca como la entidad con mayor número de reincidencia con un 30 por ciento,  es decir, de cada cien reos que son sentenciados el treinta por ciento de ellos vuelven a cometer algún tipo de delito. La tasa de reincidencia nacional es más alta entre la población de hombres llegando al 15.4 por ciento y 6.9 para las mujeres.

Tabla1

Graph 1.3 porcentaje de reincidencia total, en hombres y mujeres

 

En segundo lugar nacional lo ocupa el Estado de Nuevo León, en donde por cada 100 presos que son condenados 21 reinciden. Destaca Colima, que a pesar de ser un estado con poca población encabeza el número cinco de las lista.  Las explicaciones de algunos expertos se debe a que en el estado cometer un delito del fuero común es penado casi de inmediato con la cárcel.

La tabla de de reincidencia para el periodo de 2009 a 2012 queda de la siguiente manera:

Tabla2

El top de reincidencia a nivel nacional se puede ver en la siguiente gráfica

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De acuerdo con el catedrático del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), el Dr. Pedro José Peñaloza, la sobrepoblación es el principal factor para explicar la situación. En 1955, México firmó un acuerdo internacional ante la ONU en la que se compromete a que los centros de detención tengan una celda por reo, sin embargo, actualmente están ocupadas por entre 15 y 20 personas a la vez.

O incluso más. “En México tienes 300% de sobrepoblación en las cárceles, en reclusorios como el Norte hay hasta 36 internos en una celda. Es absurdo”, afirma la fundadora de la organización civil Reinserta un Mexicano, Saskia Niño de Rivera. La fundación trabaja por generar oportunidades de reinserción social, prevenir la reincidencia y, entre otras cosas, mejorar las condiciones de cultura, educación y salud para internos como Berenice, una de las reincidentes atendidas por los jóvenes de esta asociación.

 

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De acuerdo con cifras del Sistema Penitenciario Nacional de la Secretaría de Gobernación, la media nacional de sobrepoblación carcelaria es de 130 por ciento. Ejemplo de ello es el Reclusorio Norte, con capacidad para 5,631 personas y una población de 12,256 reos, es decir, 217.6% de sobrepoblación penitenciaria.

El caso de México no es aislado. De acuerdo con la décima edición de la Lista de Población Penitenciaria elaborada por el International Centre for Prison Studies, en los últimos quince años, la tasa de población penitenciaria a nivel mundial ha aumentado en un 6%, pasando de un índice de 136 a 144 durante 2013.

El mismo reporte ubica a México en el décimo lugar a nivel mundial de sobrepoblación carcelaria, debajo de Haití, Filipinas, Venezuela, Kenia, Irán, Paquistán, Brasil, Italia y Sudáfrica.

 

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Sin sentencia y sin futuro

“La mayoría de las personas que están en la cárcel no robaron más de 5 mil pesos y pocos casos implicaron uso de violencia”, indica Peñaloza “una cantidad enorme de presos están detenidos por robos y distribución de drogas en pequeñas cantidades”. Cien mil de ellos están en prisión sin condena y sólo el 5% de las personas que delinquen son llevadas a sentencia. De los presos mexicanos, el 42.2% de los delincuentes está en prisión preventiva, es decir, aún no han sido enjuiciados pero sí están encarcelados.

Peñaloza explica el panorama actual como el resultado de un sistema penitenciario que funciona como mero instrumento legitimador, que no tiene intenciones rehabilitadoras. Utiliza como ejemplo el aumento de las penas, como el reciente incremento a hasta 170 años de cárcel a secuestradores. “El artículo 18 indica que la reinserción social es posible  a través del estudio y el trabajo, pero si lo anterior se contrasta con la política de aumento de penas indiscriminado, hay una contradicción. Aumentar la pena es una forma de decir que no se está trabajando en la readaptación, sino en el castigo. ¿Quién piensa en trabajo y estudio si se enfrenta a 170 años de cárcel?”

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Además del tiempo y la sobrepoblación, los internos se enfrentan otro problema. Berenice fue condenada la primera vez por robar un perfume, ahora está de regreso por robar comida de un supermercado. No todas sus compañeras están encerradas por delitos similares, lo mismo convive con mujeres encarceladas por fraude, que con secuestradoras y homicidas. Para Edna Jaime, Directora General de México Evalúa, lo anterior promueve que las cárceles sean  espacios propicios al contagio criminógeno, más allá del hacinamiento imperante.

Citando al criminólogo Eugenio Raúl Zaffaroni, Peñaloza explica los retos para los internos que en efecto busquen la reincorporación social: “pensar en la readaptación en la cárcel es creer que se puede enseñar a un niño a jugar fútbol en un elevador”. Las malas condiciones del confinamiento destroza la moral de los prisioneros. Aunado a ello, el interno sabe que “cuando salga no va a encontrar empleo, porque el mundo exógeno rechaza a los presos” asegura.

El negocio de la cárcel

Además de la legitimación gubernamental, la prisión es conveniente en términos económicos. “Los esfuerzos del gobierno están dirigidos no a combatirla, sino a fortalecer la industria. Los presupuestos más altos los tiene PGR, que mueve 1 millón de dólares a la semana” aseguró Mónica Ramírez, Directora Académica y de Investigación en Reinserta un Mexicano. Por su parte, Peñaloza argumenta en que la cárcel es un gran negocio. “Las cárceles en el D.F. aportan a la corrupción y al negocio 100 millones de pesos diarios. Lo sé por funcionarios de distintos niveles. Cuando fui Presidente de la Comisión de Seguridad Pública de la Asamblea Legislativa lo supe directamente.”

Precisamente en términos presupuestarios y de costos, el sistema penitenciario está tan fragmentado y tan falto de recursos que son los presos quienes terminan pagando por los servicios básicos de estar en la cárcel. “El costo de mantener a una persona en una prisión por un delito menor o no violento, puede ser mayor al daño que infringió; en 2011 esta cifra se tradujo en 50 mil 800 pesos por interno”, aseguró Edna Jaime, directora de México Evalúa.

En 2013 el costo anual para los internos que pagan condenas por delitos menores (60% del total de la población penitenciaria) representó más de 7 mil 315 millones de pesos al año en manutención, cifra que representa el 85 por ciento de lo que pagaron los estados en 2012 sólo por mantener sus cárceles.

El análisis del presupuesto autorizado al Organismo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Seguridad Pública Federal arroja que éste pasó de 2,280.1 millones de pesos en 2007 a 12,681.3 millones de pesos en 2012. El aumento más significativo se dio a partir del 2009 cuando el presupuesto original se incrementó en 197% respecto al ejercido en 2007. Así, mientras que durante los tres primeros años de la administración de Felipe Calderón estos recursos representaron el 14% del presupuesto asignado al ramo de Seguridad Pública, para 2010 dicha cifra llegó a 23% y para 2011 a casi 31% .

Si bien es cierto que a nivel federal se ha observado un importante incremento en los recursos destinados a este rubro, en las entidades federativas la disponibilidad de recursos es diversa, lo cual hace muy variable la cantidad de presupuesto disponible para cada interno. El 50% de las prisiones que son administradas por gobiernos estatales presentan infraestructura deficiente.

Esta situación resulta más grave si consideramos que la manutención por parte del Estado de los casi 100 mil internos en México que no han recibido sentencia asciende a 4 mil 400 millones de pesos.

La alternativa

Los delincuentes menores podrían recibir una sanción que no implicara confinamiento. El servicio comunitario, la paga de fianzas, la libertad condicional y el monitoreo electrónico, son algunas medidas implementadas internacionalmente para evitar el hacinamiento y hacer una labor de reinserción más efectiva.

Es el caso de Chile y su sistema de condenas abiertas. El 48% de su población en prisión permanece en un régimen cerrado con distintos tipos de penas restrictivas, mientras que el 50.3% restante están en regímenes abiertos con sentencias alternativas como libertad condicional, trabajo en centros de entrenamiento CET y servicio comunitario. Las cifras reveladas por el informe “”Reincidencia penitenciaria en Chile” de Paz Ciudadana y la Universidad Adolfo Ibáñez, revelaron que de los internos liberados al cabo de un régimen cerrado, reinciden 50.5% antes de un año, mientras que de aquellos que cumplieron una condena abierta, sólo el 27% vuelve a delinquir.

El éxito en Chile es significativo para México por sus similitudes en su problemática penitenciaria. Su niveles de sobrepoblación son cercanos (la capacidad de las cárceles es rebasada en un 55%) y sus índices de reincidencia previo a la aplicación de sanciones alternativas en el cono sur, también (20.8% en Chile).

En México la reforma al Código Penal de 2008 podría ser un primer paso hacia los buenos resultados chilenos. De acuerdo al Doctor en Derecho e Investigador del CIDE, Antonio Caballero, este cambio constitucional permitirá que la cárcel no sea el único remedio del sistema de justicia. Entre otras cosas, en el nuevo sistema acusatorio los procesos incluirán el uso de salidas alternas a juicio, la racionalización de la prisión preventiva, participación activa del acusado y la víctima, así como la instauración de juicios orales. “México se está poniendo al día en sus políticas penales” afirma. Para el Dr. Caballero, la reforma disminuirá los índices de prisión preventiva, impunidad y sobrepoblación carcelaria y “aunque no es una ecuación exacta, bien podría disminuir los índices de reincidencia”.

Hasta principios del año pasado, solamente tres entidades operaban bajo el nuevo sistema penal en su totalidad: Chihuahua, Morelos y el Estado de México. La evaluación del desempeño del Sistema de Seguridad y Justicia Penal aún no está disponible y habrá que esperar hasta 2016 para que todas las entidades adopten las nuevas medidas.

Cárcel[1]

 

 

Peñaloza en cambio propone liberar a los presos por delitos menores y aquellos en prisión preventiva. También un cambio de paradigma, en el que la cárcel estuviera fragmentada a cierto tipo de delitos. Que fuera para violación, homicidio y secuestro. “El modelo cambiaría, lo que haríamos sería pensar en cómo resarcir el daño en las coordenadas sociales. En un país en el que hace falta tanta cooperación, sería ideal”.

Por lo pronto, ni la propuesta del criminólogo está contemplada, ni las medidas de la reforma penal se han puesto en marcha y Berenice cumple su sentencia con asesoría del equipo de Niño de Rivera. Esta última condena de cuatro años pudo evitarse si en lugar de haber sido encarcelada por robar comida en un supermercado, hubiera gozado de un plan de reinserción bien diseñado, ejecutado y evaluado. Uno que tal vez en lugar de contemplar el encarcelamiento volteara a ver otras opciones punitivas; uno que le ofreciera los servicios y la atención suficiente; uno como, hasta ahora, no existe en las cárceles del D.F.





Digital News Report 2013

19 10 2013

El informe proporciona información muy valiosa de cara a los retos que enfrenta el modelo de negocio frente al creciente entusiasmo por los medios digitales. Me parece muy interesante saber que las audiencias además de buscar informarse mediante dispositivos móviles, no dejan de lado el formato de los medios tradicionales.

Por otro lado, el documento señala que es importante la marca y la credibilidad; sin embargo, el prestigio ganado a través de los años eso ya no es suficiente para el consumidor de hoy. Las empresas de gran renombre no pueden ignorar lo que sucede en la red y ahora buscan construir una labor conjunta y complementaria con los nuevos medios.

Estas premisas nos pueden ayudar a entender cómo es que los medios digitales y los tradicionales se complementan y seguirán coexistiendo por un buen rato más.

Es tal la velocidad a la que se mueven las estadísticas de tráfico en el ámbito digital que los medios deben de continuar preocupados por la inevitable modificación latente en sus estructuras.

Me llama la atención en especial las altas cifras de participación en línea de Brasil.





The coming day of seventh day publication

19 10 2013

El inicio del texto es alarmante. Pensar que al término del 2015 menos de la mitad de los medios impresos no estarán circulando es, a mí parecer, demasiado drástico.

Es innegable que el formato digital cobra cada día más importancia; sin embargo, la labor de los medios impresos aún es necesaria y de interés para los consumidores de noticias.

Por otro lado, estoy completamente de acuerdo en el hecho de que los medios digitales avanzan hacia un modelo en el que, para cobrar por su trabajo y subsistir, deben apostar por brindar servicios distintivos que además de otorgar beneficios a sus suscriptores, también les proporcione un servicio especializado.





La leyenda llamada Kapuscinsky

28 10 2008





No sólo libros, también bombas

28 10 2008

Tuve la oportunidad de tener una interesante plática con el que además de ser profesor de literatura, también es un fotógrafo experimentado de guerra.

Con 37 años cumplidos, a Manuel Esquivel, un licenciado en Literatura Española por la UNAM, la vida le tenía preparado un camino diferente además del de las letras. Un buen día, un buen amigo suyo le propuso un trabajo como fotógrafo freelands de Irak.

Manuel jamás pensó encontrarse ante tal situación. Sin embrago, su carácter intrépido y aventurero le ayudó a tomar la iniciativa y lanzarse a la aventura. “El heho de ser soltero y no tener ningún pendiente más que vivir, me hizo mucho más fácil la decisión”. Manuel, mejor conocido como Manolo, partíó en mayo del 2003, al que serñia su hogar por los próximos 6 meses, el conflicto bélico en Irak.

Para Manolo tomar fotografías no era una experiencia habitual, no obstante, su cámara digital se convirtió en su fiel compañera y fue, precisamente con ella que pudo experimentar en carne propia la expericencia de ser un fotógrafo de guerra.

Con la plena conciencia de que cada foto podría convertirse además de un recuerdo, en cien dólares, Manolo pasó días difíciles tratando de obtener las mejores tomas. Por supuesto, nada fue fácil; el idioma, la comida, las inclemencias del clima, el poco compañerismo, y por supuesto el hecho de correr de las bombas, fueron algunos de los obstáculos a los que Manolo se tuvo que enfrentar. “Recuerdo como si fuera ayer, el día en que por casualidad pisé una mina y estuve a punto de morir”, para Manolo el tic tac de un reloj no sólo indica el transcurrir del tiempo, también se ha convertido en la agonía que le recuerda la espeluzanante vivencia de estar al borde de la muerte.

Aunque no fue del todo una experiencia agradable, vivir estos seis meses le dejaron experiencias que valora mucho y que estaría dispuesto a repetir, si algún día lo vuelven a llamar.





28 10 2008

Con motivo de su treinta aniversario, el semanario Proceso realizó una exposición con algunas de sus mejores fotografías a las afueras del IPN plantel Zacatenco. El tema de dichas fotografías, por supuesto, fue primordialmente los conflictos bélicos por los que ha atracezado nuestro país. El interés por esta exposición ha sido tanto, que la exhibición de las fotos, que primeramente estaba pensado para durar una semana, se ha tenido que extender a un mes entero.





De Vietnam en adelante

28 10 2008

La guerra en Vietnam marcó un antes y un después para la historia del periodismo de guerra. Nunca antes se habían dado tantas facilidades a los profesionales de la información para hacer su trabajo y poder contemplar el lado oscuro del conflicto. La participación del periodista en el conflicto fue tanta, que EU se atrevió a acusar a los medios de comunicación de ser los verdaderos causantes de la derrota norteamericana. Es precisamente éste uno de los motivos por los cuales las cosas cambiaron para los corresponsales de guerra. 

En 1982 durante el conflicto de las Malvinas sucitado entre británicos y argentinos, la mayoría de los periodistas tuvieron que transmitir desde su hotel. Ya no les fue permitido el acercarse al lugar del conflicto. Hecho que marcó la gran diferencia, ya que el no estar ahí, ante la verdadera conmosión hace que el periodismo se convierta en lejano y poco veraz.

Durante el conflicto en Afganistán la situación no cambió mucho. Finalemnte hoy en día, la guerra sin sentido de EU con Irak, también ha sido vista desde un cristal que no es del todo transparente. Esta guerra no es más que un teatro montado por los américanos, en cual el acto de matar gente indiscriminadamente no es algo apto para los ojos del mundo. Es por eso que se han encargado de limitar mucho más al periodista, haciendo que importantes figuras, como lo fue en su momento Ryszard Kapuscinsky, se negaran a cubrir esta guerra por temor de faltarle al repeto a su profesión. Ya que para muchos, el estar encerrado en un hotel recibiendo comunicados “oficiales” hacen que su oficio se vea demeritado en gran medida.








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