Digital News Report 2013

19 10 2013

El informe proporciona información muy valiosa de cara a los retos que enfrenta el modelo de negocio frente al creciente entusiasmo por los medios digitales. Me parece muy interesante saber que las audiencias además de buscar informarse mediante dispositivos móviles, no dejan de lado el formato de los medios tradicionales.

Por otro lado, el documento señala que es importante la marca y la credibilidad; sin embargo, el prestigio ganado a través de los años eso ya no es suficiente para el consumidor de hoy. Las empresas de gran renombre no pueden ignorar lo que sucede en la red y ahora buscan construir una labor conjunta y complementaria con los nuevos medios.

Estas premisas nos pueden ayudar a entender cómo es que los medios digitales y los tradicionales se complementan y seguirán coexistiendo por un buen rato más.

Es tal la velocidad a la que se mueven las estadísticas de tráfico en el ámbito digital que los medios deben de continuar preocupados por la inevitable modificación latente en sus estructuras.

Me llama la atención en especial las altas cifras de participación en línea de Brasil.





The coming day of seventh day publication

19 10 2013

El inicio del texto es alarmante. Pensar que al término del 2015 menos de la mitad de los medios impresos no estarán circulando es, a mí parecer, demasiado drástico.

Es innegable que el formato digital cobra cada día más importancia; sin embargo, la labor de los medios impresos aún es necesaria y de interés para los consumidores de noticias.

Por otro lado, estoy completamente de acuerdo en el hecho de que los medios digitales avanzan hacia un modelo en el que, para cobrar por su trabajo y subsistir, deben apostar por brindar servicios distintivos que además de otorgar beneficios a sus suscriptores, también les proporcione un servicio especializado.





La leyenda llamada Kapuscinsky

28 10 2008





No sólo libros, también bombas

28 10 2008

Tuve la oportunidad de tener una interesante plática con el que además de ser profesor de literatura, también es un fotógrafo experimentado de guerra.

Con 37 años cumplidos, a Manuel Esquivel, un licenciado en Literatura Española por la UNAM, la vida le tenía preparado un camino diferente además del de las letras. Un buen día, un buen amigo suyo le propuso un trabajo como fotógrafo freelands de Irak.

Manuel jamás pensó encontrarse ante tal situación. Sin embrago, su carácter intrépido y aventurero le ayudó a tomar la iniciativa y lanzarse a la aventura. “El heho de ser soltero y no tener ningún pendiente más que vivir, me hizo mucho más fácil la decisión”. Manuel, mejor conocido como Manolo, partíó en mayo del 2003, al que serñia su hogar por los próximos 6 meses, el conflicto bélico en Irak.

Para Manolo tomar fotografías no era una experiencia habitual, no obstante, su cámara digital se convirtió en su fiel compañera y fue, precisamente con ella que pudo experimentar en carne propia la expericencia de ser un fotógrafo de guerra.

Con la plena conciencia de que cada foto podría convertirse además de un recuerdo, en cien dólares, Manolo pasó días difíciles tratando de obtener las mejores tomas. Por supuesto, nada fue fácil; el idioma, la comida, las inclemencias del clima, el poco compañerismo, y por supuesto el hecho de correr de las bombas, fueron algunos de los obstáculos a los que Manolo se tuvo que enfrentar. “Recuerdo como si fuera ayer, el día en que por casualidad pisé una mina y estuve a punto de morir”, para Manolo el tic tac de un reloj no sólo indica el transcurrir del tiempo, también se ha convertido en la agonía que le recuerda la espeluzanante vivencia de estar al borde de la muerte.

Aunque no fue del todo una experiencia agradable, vivir estos seis meses le dejaron experiencias que valora mucho y que estaría dispuesto a repetir, si algún día lo vuelven a llamar.





28 10 2008

Con motivo de su treinta aniversario, el semanario Proceso realizó una exposición con algunas de sus mejores fotografías a las afueras del IPN plantel Zacatenco. El tema de dichas fotografías, por supuesto, fue primordialmente los conflictos bélicos por los que ha atracezado nuestro país. El interés por esta exposición ha sido tanto, que la exhibición de las fotos, que primeramente estaba pensado para durar una semana, se ha tenido que extender a un mes entero.





De Vietnam en adelante

28 10 2008

La guerra en Vietnam marcó un antes y un después para la historia del periodismo de guerra. Nunca antes se habían dado tantas facilidades a los profesionales de la información para hacer su trabajo y poder contemplar el lado oscuro del conflicto. La participación del periodista en el conflicto fue tanta, que EU se atrevió a acusar a los medios de comunicación de ser los verdaderos causantes de la derrota norteamericana. Es precisamente éste uno de los motivos por los cuales las cosas cambiaron para los corresponsales de guerra. 

En 1982 durante el conflicto de las Malvinas sucitado entre británicos y argentinos, la mayoría de los periodistas tuvieron que transmitir desde su hotel. Ya no les fue permitido el acercarse al lugar del conflicto. Hecho que marcó la gran diferencia, ya que el no estar ahí, ante la verdadera conmosión hace que el periodismo se convierta en lejano y poco veraz.

Durante el conflicto en Afganistán la situación no cambió mucho. Finalemnte hoy en día, la guerra sin sentido de EU con Irak, también ha sido vista desde un cristal que no es del todo transparente. Esta guerra no es más que un teatro montado por los américanos, en cual el acto de matar gente indiscriminadamente no es algo apto para los ojos del mundo. Es por eso que se han encargado de limitar mucho más al periodista, haciendo que importantes figuras, como lo fue en su momento Ryszard Kapuscinsky, se negaran a cubrir esta guerra por temor de faltarle al repeto a su profesión. Ya que para muchos, el estar encerrado en un hotel recibiendo comunicados “oficiales” hacen que su oficio se vea demeritado en gran medida.





El premio a la osadía

28 10 2008

No creo que haya alguien que no sea capaz de admitir la valentía de los periodistas y fotógrafos que acuden a cubrir la guerra. El hecho de estar ahí, ante la montruosidad de estos acontecimientos, poniendo en completo riesgo sus vidas, es merecedor del reconocimiento de todos. Es este motivo y la presición de las imágenes lo que ha hecho que últimamente las fotografías más premiadas sean las de guerra. Organizaciones como la World Press Photo son las encargadas de promover y alentar este tipo de fotoperidismo. Cuentan con jurados altamente calificados que esogen con detenimiento las mejores imágenes. Parecería ser que en los últimos años se ha instaurado la moda de premiar únicamente las fotografías bélicas, sin embargo bastaría con darle un simple vistazo a éstas fotografías para entender que el reconocimiento a estos fotoperiodistas es más que merecido; y no sólo por el hecho de que arriesguen sus vidas al momento de tomarlas, sino porque son estas imágenes el reflejo de la realidad, una realidad que nos concierne a todos a pesar de que muchas veces nos sea lejana. El recuento de este tipo de fotografías nos adentran al horroroso mundo, en el que miles de inocentes pierden sus vidas por motivos realmente insignificantes. No obstante de no ser por estas imágenes no tendríamos conciencia alguna de lo que pasa en este tipo de conflictos. Se podrían mencionar miles de ejemplos; el más reciente es el premio a la mejor fotografía del año pasado. Mismo que le fue otorgado a Spencer Platt, un fotógrafo estadounidense que captó el momento en el que unos jóvenes libaneses atraviesan en un auto de lujo un barrio destrozado al sur de Beirut. El contraste de las dos realidades es lo que hace de esta foto algo único e inigualable.








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